• Mariano Nieto

TENER PAREJA NO COTIZA PARA LA SEGURIDAD SOCIAL

Si, has leído bien el título, y aunque parezca una cosa de sentido común o un ingenioso juego de palabras, muchas de las personas de nuestra sociedad de manera inconsciente construyen su escala de valores con una necesidad imperiosa de tener pareja, como si estuviese escrito en el cielo que NECESITAN pareja si o si, para desarrollarse vitalmente o incluso peor, para ser feliz.


Este título tan controvertido, surgió haciendo una de esas metáforas que me gustan tanto, en este caso entre como a veces entendíamos el amor de pareja comparándolo con el mundo laboral (que tampoco creo que este tema lo entendamos bien, aunque eso sería otro artículo). Y es que a veces veía a alguien buscar pareja ansiosamente como si de buscar trabajo se tratase, estando depresivos de llevar mucho tiempo en el “desempleo” y por consiguiente el estrés que supone no “cotizar”(pensando que cuanto más tarde la encontrase, más difícil seria luego tener una buena jubilación). Llevándoles en muchas ocasiones esta ansiedad a coger el primer trabajo que se les presente, aunque no les guste y no comparta realmente sus valores (esas relaciones forzadas que conllevan irremediablemente al malestar). El otro caso eran personas que si tenían pareja, pero que realmente llevaban tiempo sin ser compatibles. No obstante, muchos tenían miedo de dejarlo por llevar muchos años cotizados juntos (como si sospechasen que les iba a quedar una especie de paro, cuanto más aguantasen), estar familiarizados con la cultura de la empresa (conocer a los padres y familiares de la pareja) y con el miedo de saber que es muy difícil que hoy en día te hagan fijo en otra empresa (empezar a conocer a otra persona más compatible o peor estar “solo”)


Con toda esta metáfora del amor de pareja y el trabajo quería hacer ver, que porque una cosa que debería ser espontánea y placentera, nos imponemos tantas obligaciones creando así a veces el efecto contrario.


Si nos fijamos en los datos, nos indican que no debemos estar entendiendo bien el amor, ya que los índices de depresión señalan que la principal causa de depresión es por desamor, o como llaman los psicólogos, depresión por abandono. Tampoco creamos relaciones sólidas de pareja, en 2016 en EEUU 2.2 millones de parejas se casaron, pero se divorciaron 800 mil, con los problemas jurídicos y conyugales que eso conlleva. Por lo que me lleva a preguntarme ¿entendemos bien el amor de pareja? ¿existen otros tipos de amor aparte del de pareja? ¿Cómo una cosa que debería ser placentera se puede convertir en una experiencia tan dolorosa?


Mathieu Ricard, el hombre más feliz del mundo


Para ir intentando responder a nuestras premisas quería contar la historia que se esconde detrás de este monje tan peculiar. Matthieu Ricard nació en Francia en 1946, se doctoró en el Instituto Pasteur en genética celular y trabajó bajo la supervisión del premio Nobel de medicina, François Jacob. Pero hace mas de 40 años que decidió dejarlo todo, para irse al Himalaya y convertirse en un monje budista.

En 2004, ya con una larga carrera como monje budista, Matthieu Ricard participó en un estudio en el que estaba involucrado el neurocientífico Richard Davidson de la Universidad de Wisconsin. Aqui fue cuando la neurociencia sorprendió a todo el mundo dándole el título del “hombre más feliz del mundo”. Ricard junto con otros voluntarios, entre ellos también algunos monjes y meditadores experimentados, fueron sometidos a un exhaustivo experimento con escáneres cerebrales, para medir las consecuencias de un tipo de meditación en concreto, en el que se genera un estado de amor y compasión pura no enfocada ni a nada ni a nadie en particular. Se encontró que Matthieu Ricard logró el más alto nivel de actividad en el cortex pre-frontal izquierdo, la parte que se asocia a las emociones positivas en el cerebro, mientras que la actividad del lóbulo derecho, justo en el área relacionada con la depresión, disminuía como si la compasión fuese un gran antídoto contra la depresión. En cuanto a números, la escala con la que contaban variaba de + 0.3(máximo de felicidad) a -0.3 (máximo de infelicidad). Pues bien, Matthieu Ricard alcanzaba resultados de –0.45, completamente por fuera de la escala. Un nivel nunca registrado en otro ser humano.


Si te estas preguntando que estilo de vida y cosas tiene este hombre para obtener esos niveles de felicidad, en la serie de televisión “26 personas para salvar el mundo”, el periodista Jorge Lanata tuvo la suerte de entrevistarlo y de preguntarle qué cosas tenia a lo que el monje respondió: “Mis cosas son las que me traen alegría, ocuparme de 20.000 niños a través de proyectos humanitarios, poder ayudar a 100.000 pacientes a través de nuestras clínicas, y además de eso, tengo dos pares de zapatos. No tengo casa, ni tierras, solo tengo un pequeño cuarto en el monasterio, asique soy libre!”. En su estilo de vida, llevan una vida sencilla y austera centrada en la meditación y la ayuda a los demás a través de sus distintos centros.


Podría hacer solo un artículo sobre Matheiu Ricard y todas las enseñanzas que podemos coger de él, pero focalizándonos en la parte de nuestra temática, fíjate que en su estilo de vida no tiene pareja y sin embargo, la ciencia quedo abrumada, por sus niveles de felicidad. ¿No será que en la sociedad moderna nos lo hemos implantado como una necesidad inventada? ¿Qué otros tipos de amor, como el amor en general que nos enseña Mathieu Ricard nos estamos perdiendo?

La monogamia no es natural

Puede que este subtitulo pueda parecer un poco escandaloso o libertino para algunos, pero para la sorpresa de muchos, es el nombre que lleva un capítulo del famoso programa de divulgación científica Redes, realizado por mi querido Eduardo Punset.


De hecho, lo curioso del programa es que la explicación acerca de que la monogamia no es natural viene dada por el matrimonio de Judith Eve Lipton, psiquiatra del Swedish Medical Center en Washington y David Barash, psicólogo de la Universidad de Washington.


A lo largo del documental vamos descubriendo la evolución de nuestra sexualidad, en la que basándonos en la biología, la primatologia y antropología, la monogamia no es un estilo de vida natural. De hecho, curiosamente mientras estaba desarrollando esta parte del artículo, me topé con un documental de la serie Explained de Netflix, cuyo titulo del capitulo era monogamy, el cual me vino como anillo al dedo para reafirmar esta parte. Muy en la línea de las explicaciones del documental de Redes, Stephanie Coontz, historiadora y profesora del Evergreen State College explicaba como durante miles de años, el matrimonio fue la forma de aumentar la fuerza laboral de la familia, hacer tratos de paz, lazos comerciales,etc. Conceptos muy alejados como entendemos hoy en dia el matrimonio por amor. Coontz afirmaba que las sociedades occidentales solo comenzaron a hacerlo hace unos cientos de años.


Volviendo al documental de Redes en los estudios mostrados haciendo referencia a que no tendemos a la monogamia, la infidelidad aunque sea reconocida por una sola vez, se comprende en el 50% de los hombres occidentales, y las mujeres también admiten haber engañado a sus maridos, al menos un 30% de ellas. 4000 especies de mamíferos menos de 50 viven en pareja. De 185 sociedades estudiadas, solo 29 practican la monogamia. De todas las sociedades humanas que han habitado hasta la fecha nuestro planeta, el 83% han practicado la poliginia.


Hay que aclarar para evitar malinterpretaciones del lector, que como el propio matrimonio entrevistado indica, decir que no es natural no quiere decir que la monogamia sea mala o buena en si. El patinaje artístico por ejemplo es una acción fantástica del ser humano pero no es natural. Muchas veces confundimos que sea natural con que sea bueno, como indica David en la entrevista, que mas cosa hay más natural que un virus.


En resumen del documental y adelantando a las conclusiones, el mensaje que quieren dar es que es una opción legítima, pero como cualquier otra opción en cuanto a términos amorosos se refiere.


Conclusión: te quiero mucho, pero no te necesito para ser feliz


Después de ver diferentes vertientes psicológicas y científicas sobre el tema, quería hacer mi propia afirmación de que este artículo no es ningún alegato a revivir Sodoma y Gomorra o que para ser feliz necesariamente te metas a monje budista. Simplemente es una reflexión desde mi humildad a poder disfrutar de una cosa tan bonita que tiene la existencia como es el amor.


Creo firmemente que el amor de pareja, entendiéndolo bien, puede ser una gran fuente de gratificación. A mi siempre me gusta comparar todas las áreas vitales de nuestra existencia como un gran buffet. Pongamos que tener pareja es una deliciosa tarta de chocolate (puedes elegir otro alimento si no te gusta el chocolate), me encanta disfrutar de esa tarta, pero también de otros alimentos como puede ser una tortilla de patatas(la amistad), un buen bistec( hacer deporte) o unas verduritas a la plancha(hacer una actividad con tu familia) entre los miles de alimentos que hay. Al igual que una buena dieta, esta debe de ser equilibrada y no focalizarte en un solo alimento. Si no tengo la tarta de chocolate por algún casual, no me deprimo porque tengo otros alimentos que puedo comer, además que acabaría odiando el chocolate si solo como eso para desayunar comer y cenar.


Por otro lado, no podemos disfrutar de lo que no podemos prescindir. Entender esto profundamente, nos llevara a elegir compañeros sentimentales sin forzar nada, sabiendo que cada uno puede ser feliz individualmente y que mutuamente os escogéis porque os dais un plus.


Ademas quería aclarar por ultimo un mal uso del lenguaje cuando decimos que estamos “solos” al referirnos que no tenemos pareja. Siempre les cuento a las personas que me contestan esto una metáfora budista, en el que el maestro ve a su discípulo pensativo y angustiado mirando el río. El maestro le pregunta que le pasa y el alumno le contesta que se siente solo ya que ha perdido a su padre y a su madre y no tiene a nadie en este mundo. A lo que el maestro replica:


-Maestro:¿Has oído a la bandada de aves sobre tu cabeza?, ¿escuchas como los peces nadan en el río? ¿has sentido las hormigas andar al lado tuya?

-Alumno: Si, Maestro

Maestro: Pues si en un lugar lleno de vida, te sientes solo, dime, ¿Quién te va a poder dar realmente compañía?


Por tanto, disfruta de cada oportunidad de dar amor, sea cual sea la forma o manera, sabiendo que ya lo tienes todo para ser feliz.


Realizado por Mariano Nieto Romero

Dicen que el agradecimiento es una de las fuentes de la felicidad. Por ese motivo queria hacer un pequeño homenaje a aquellas personas, que sin ellos saberlo,me enseñaron la "Cara B de la Vida". Aqui mi pequeño tributo, ya que parte de "culpa" de que haya creado este blog, es de ellos.

Sobre mi

Un día recibí el siguiente consejo: ​

​Vive tu vida como si fueras el héroe de tu propia película, imagina que un equipo documentalista está siguiéndote por todas partes y esta analizando cada acto y decisión que tomas, por tanto, sabiendo esto, escribe lo que quieres conseguir y dirígete a ello.

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